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mercredi 27 mai 2015

samedi 9 mai 2015

Justicia para Roque !

Hace 40 años que Roque Dalton iba a tener 40 años...
Lo asesinaron por indocil.

Sus hijos, Juan José y Jorge exigen justicia. 

A pocos pasos de la catedral de San Salvador,
Guayo vendia libros de Roque Dalton en su "tienda".
(Foto L. Sanchis, San Salvador, 1995)

Sobre nuestra moral poetica

No confundir, somos poetas que escribimos
desde la clandestinidad en que vivimos.
No somos, pues, cómodos e impunes anonimistas:
de cara estamos contra el enemigo
y cabalgamos muy cerca de él, en la misma pista.
Y al sistema y a los hombres
que atacamos desde nuestra poesía
con nuestra vida les damos la oportunidad de que se cobren,
día tras día.

mardi 3 juin 2014

Presentacion del libro ¿Cómo no quererte Alba? por Iñaki Gonzalo Kitxu

Compañeras y compañeros,


Aquí la invitación que nos hace el Colectivo Vasco en El Salvador para asistir el viernes próximo 6 de junio a las 5.30 pm en el Centro Cultural Nuestra América a la presentación del libro "¿Cómo no quererte Alba?" sobre la internacionalista vasca  Begoña García Arandigoyen -"Alba", caída en nuestra revolución.

Aprovecho para regalarles algunas fotos del evento de ayer lunes en Nuestra América sobre la lucha actual por la independencia del pueblo vasco. Participaron entre otr@s 2 diputad@s vascos y el autor del libro, Iñaki Gonzalo Kitxu, quién acaba de cumplir una pena de 19 años en las cárceles de España todavía franquista.

Iñaki Gonzalo Kitxu, autor de ¿Cómo no quererte Alba?



Sinopsis del libro publicado por la editorial Txalaparta.

El 10 de septiembre de 1990, la joven médico de Gares, Begoña García Arandigoyen, Alba, resultaba herida de bala durante un enfrentamiento entre una patrulla de las Fuerzas Armadas de El Salvador y una columna de la guerrilla Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN). Según la versión oficial, la brigadista vasca murió a consecuencia del cruce de disparos entre ambos. Sin embargo, la realidad fue otra: Alba fue herida, y capturada viva por los militares salvadoreños. Después, fue violada, torturada y ejecutada con un tiro en la nuca. La joven formaba parte del personal sanitario de aquella columna guerrillera que fue acribillada a tiros en los cafetales de las faldas del volcán de Santa Ana.


Presentacion del libro en Bilbao, el 22 de mayo de 2014.





mercredi 21 mai 2014

"Alba" siempre!



En su pueblo de Gares en Euskal Herria se inauguro, una plaza en recuerdo de nuestra compañera y amiga, la medica internacionalista vasca Begoña Garcia "Alba" .






Sigue el articulo de El Pais, del 22 de setiembre de 1990.


"La entrega de Begoña García fue total"

Repatriado el cadáver de la médica española muerta en El Salvador en acción del Ejército




"Tenía una sonrisa abierta, y estaba muy comprometida con los que más la necesitaban". Con estas palabras, el médico español Peio Goyache recordó ayer en Madrid a su amiga y colega Begoña García Arandigoyen, de 24 años de edad, muerta el pasado 10 de septiembre en El Salvador en un ataque de fuerzas del Ejército contra posiciones del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Goyache recibió ayer el cadáver de Begoña García, en nombre de la familia, en el aeropuerto de Barajas, adonde llegó en un avión procedente de Guatemala. Allí estaban el ex embajador español en San Salvador Fernando Álvarez de Miranda y un representante del Ministerio de Exteriores.
Los restos de Begoña García fueron trasladados desde la capital de España, primero, a Tudela -donde era esperado por su familia-, y posteriormente, a Pamplona. En esa ciudad se realizará la autopsia del cadáver para determinar las circunstancias de la muerte, sobre las que el FMLN y las Fuerzas Armadas salvadoreñas dieron versiones divergentes.Según un comunicado del FMLN, ratificado ayer, Begoña García se hallaba en el puesto médico en el que trabajaba, situado en el departamento de Santa Ana, a 66 kilómetros de San Salvador, cuando éste fue atacado por fuerzas militares. En el asalto "capturaron herida a la compañera médico Begoña García Arandigoyen, que se encontraba en estado de embarazo, siendo posteriormente asesinada en el mismo lugar".
El Ejército salvadoreño, por su parte, señaló que el enfrentamiento con la guerrilla "se produjo a campo abierto". El embajador español en El Salvador, Francisco Cádiz Deleito, señaló que el cuerpo de la médica tenía tres impactos de bala. El Gobierno ha pedido una información completa a las autoridades salvadoreñas.
"Habrá que esperar el informe médico legal para aclarar las circunstancias del fallecimiento", afirmó en Madrid Álvarez de Miranda. "En una situación de 10 años de guerra civil como la que vive El Salvador se dan muchas situaciones dolorosas como ésta", agregó.
Un grupo de jóvenes que esperaba los restos de Begoña García cubrió el féretro con una bandera del FLMN, antes de que éstos fueran trasladados a Navarra, donde serán inhumados en la localidad de Puente la Reina. "Ella quería ir allí donde más la necesitaban. Por eso eligió la medicina y fue a Nicaragua", afirma Goyache. En ese país trabajó en 1989, y quedó muy impresionada por los heridos de guerra salvadoreflos que llegaban a Managua. "Desde entonces se volcó con ellos", cuenta Goyache, hasta que fue a trabajar a El Salvador. "Su entrega fue total", concluye.


vendredi 12 juillet 2013

Begoña García Arandigoien, medico internacionalista.(2)

Fue ejecutada extrajudicialmente

La Comisión destinó un apartado especial a la ejecución extrajudicial de la joven navarra: «caso García-Arandigoyen». Y concluyó lo siguiente: Por un lado, que Begoña «fue ejecutada extrajudicialmente por efectivos de la cuarta compañía BIC PIPIL de la Segunda Brigada de Infantería bajo el mando inmediato del teniente Roberto Salvador Hernández y el mando superior del teniente coronel del Ejército, José Antonio Almendáriz (hoy día diputado del conservador Partido de Conciliación Nacional PCN), Ejecutivo de la Segunda Brigada». Y, por otro lado, que «dichos oficiales encubrieron el hecho» con la colaboración de la tercera comandancia de la Policía Nacional, así como los peritos y las autoridades judiciales que reconocieron el cuerpo sin vida.

El rotativo digital conservador "La Prensa Digital'' publicó un extenso reportaje sobre el fatal desenlace de la joven vasca que llegó a El Salvador para ejercer como personal sanitario. Almendáriz, que gracias al decreto de 1993 sigue con inmunidad sobre su responsabilidad en crímenes de guerra, defendió desde el principio, contra viento y marea, la versión oficial de que García Arandigoien falleció en un cruce de disparos, pero finalmente, hace unos años, declaró lo siguiente: «Yo, personalmente, he pedido perdón infinidad de veces en público por lo que cometí en mi odio. Hoy soy cristiano y sé que en vez de humillarme, eso me ha granjeado un mayor perdón de Dios. Siento que me he quitado un gran peso de encima porque he pedido perdón, pero también he perdonado a quienes asesinaron de 50 balazos a mi padre».

El 21 de septiembre, el embajador español en El Salvador aterrizaba en Barajas junto a los restos mortales de la médica navarra. El embajador entregó a Peio varias fotografías que la embajada tomó al cadáver después de desenterrarlo de la fosa en la que permaneció al menos cuatro días. El día siguiente, el cuerpo sin vida de la cooperante navarra llegaba al Hospital de Navarra para efectuarle una autopsia. Begoña García recibió seis disparos; una de ellas en la nuca. El sepelio, multitudinario, se llevó a cabo al día siguiente en Gares, en el que el día 22 fue designado como jornada de recuerdo de la joven médica. La autopsia se sumó a los expedientes judiciales abiertos en Iruñea; el juez ordenó un examen más exhaustivo. Un mes más tarde se supo que el orificio de la nuca fue por un disparo realizado «a corta distancia», exactamente a dos centímetros. A mediados de noviembre la Embajada española mandó una carta de protesta a la cancillería salvadoreña; incluía la autopsia realizada en Iruñea, que contradecía frontalmente la versión oficial.
«De todo logra sobreponerse uno...»
El reportaje publicado en un diario digital de El Salvador, narra cómo el teniente Roberto Salvador Hernández organizó un grupo de militares para verificar una información sobre un mitin que habría celebrado el ERP días antes en las inmediaciones de Santa Ana. Relata cómo dieron con los guerrilleros, cogidos in fraganti, y dispararon directamente.

El Ejército envió un equipo militar para verificar las consecuencias del enfrentamiento. Acudieron un técnico del laboratorio criminalístico y también un fotógrafo. El relato afirma que encontraron dos cadáveres de dos mujeres en el patio de la finca militar del Ejército. No hubo ningún reconocimiento judicial y enterraron los cuerpos. Dos días después el cónsul de la Embajada española acudió a negociar la exhumación de los cadáveres. El encargado fue el ejecutivo de la brigada, José Antonio Almendáriz, ahora diputado. Se abrieron investigaciones que no llegaron a nada. Un año después la Comisión de la Verdad concluía que la brigadista había sido ejecutada.

«De todo logra sobreponerse una persona, incluso del miedo». Parece ser que ésa fue la última frase que la joven médica empleó en Nicaragua, horas antes de entrar en El Salvador, para responder al guerrillero exiliado que le advirtió sobre los riesgos de la guerra.

Cada 22 de septiembre en Gares se recuerda a la joven médico fallecida en El Salvador; en la pancarta que se colocó en el ayuntamiento el día que su cuerpo llegó al pueblo se podía leer lo siguiente: “Amabas a tu pueblo, a tu valle, a tu gente. Dabas todo de ti y no pedías nada. ¿Cómo no quererte?”

samedi 6 juillet 2013

Begoña García Arandigoien, medico internacionalista. (1)

El 10 de setiembre de 1990, en el departamento salvadoreño de Santa Ana, la médico de Gares, Begoña García Arandigoien (Alba), resultaba herida de bala durante un enfrentamiento entre una patrulla de las Fuerzas Armadas de El Salvador y una columna de la guerrilla Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN). La versión oficial fue que la brigadista vasca murió a consecuencia del cruce de disparos entre ambos.


La realidad, en cambio, distaba mucho de eso. Begoña García fue herida, pero capturada viva por los militares salvadoreños. Después, fue violada, torturada y ejecutada con un tiro en la nuca, además de recibir otros cinco disparos en el cuerpo y sufrir roturas del fémur y los dos brazos. La joven formaba parte del personal sanitario de aquella columna guerrillera que fue acribillada a tiros en los cafetales de las faldas del volcán de Santa Ana.


Begoña Garcia Arandigoien, vistiendo una camiseta del Diecimo aniversario de la Revolucion Sandinista (1989)

Han transcurrido años desde que Begoña García Arandigoien, que entonces tenía 24, perdiera la vida a manos del Ejército Salvadoreño. Ahora, dos décadas más tarde, han aflorado más datos sobre la ejecución. Se ha conocido la versión de quienes flanquearon la columna guerrillera y cómo transcurrieron los siguientes días desde el prisma de los militares salvadoreños. Al descubrirse que se trataba de una cooperante extranjera, la repercusión internacional puso en el ojo del huracán a la cúpula que dirigía con mano de hierro la república salvadoreña; un régimen que cegó la vida de decenas de miles de personas, entre ellas la del arzobispo Oscar Arnulfo Romero, de las cuatro monjas Mariknol o las de seis jesuitas, encabezados por Ignacio Ellacuría, en 1989.

La médica vasca, que había cursado la carrera de Medicina en la Universidad de Navarra, llevaba años cooperando en la Cruz Roja de carreteras y estaba trabajando como médica interina en el quirófano de un hospital de Iruñea. Rondaba el año 1988 cuando decidió abandonar este modo de vida y cogió un avión en Bilbao rumbo a Managua, la capital de Nicaragua. Fue allí cuando conoció a un guerrillero del ERP que estaba en condición de exiliado. Rafael Velázques, a su vez, tuvo conocimiento de que la vecina de Gares -aunque nacida en Alicante el 11 de marzo de 1966 tras el exilio al que se vieron forzados sus padres debido a la persecución franquista- era una joven brigadista de Askapena. «Española, ¿verdad?», le preguntó de forma directa Velásques en su primer encuentro con Begoña García. «Vasca», espetó ella de forma tajante.
La médico de una columna guerrillera

Era octubre, cuando llegó a Managua, y tenía intención de permanecer tres o seis meses. Pero, tal y como señalaba a sus padres en una carta, se sentiría «culpable de abandonarles», a los nicaragüenses, si volvía a Euskal Herria. Finalmente se comprometió a regresar para las navidades de 1990.

Un año después de que llegara a Nicaragua, «Alba» entró en El Salvador. Así era como la conocían los salvadoreños. Era el 20 de septiembre de 1989. Aunque indicó a los de la aduana el lugar en el que se iba a hospedar, Begoña García Arandigoien se dirigió directamente a la zona controlada por el Ejército Revolucionario del Pueblo del FMLN. Allí pasó a formar parte de una columna guerrillera como médica.
Un guerrillero llamado Hércules, según recoge el citado medio, compartió con ella los últimos momentos de su vida. Aquél 10 de septiembre era un lunes. La columna guerrillera se adentró en unos cafetales, en la ladera del volcán Santa Ana. Tuvieron conocimiento de que un grupo del Ejército había acampado cerca la noche anterior. Dada la escasa protección que ofrecen los cafetales, la cuadrilla guerrillera debía andar casi en cuclillas para no superar el 1,5 metros de altura. Fue la misma brigadista vasca la que, sobre las dos de la tarde, alertó al mando guerrillero de ruidos que creía haber oído. Acto seguido, el silbido de los continuos disparos se apoderó de la quebrada en la que estaban apostados los guerrilleros. Después del tartamudeo de las metralletas solo se escuchó un grito; un proyectil había alcanzado a la brigadista de Gares.

Nada más se supo de Begoña García... hasta dos días después. No era, además, la única del grupo que seguía desaparecida tras la huida forzada por los disparos del Ejército. La radio Venceremos, emisora del FMLN, informó de que «Begoña García, compañera internacionalista de origen vasca, fue asesinada salvajemente por el Ejército en un hospital de campaña en el cantón La Montañita, del departamento de Santa Ana, el pasado 10 de septiembre...». A la misma hora y a miles de kilómetros de distancia, desde Euskal Herria, un amigo íntimo de Begoña sintonizaba la misma emisora. Peio sabía que el día 11 o 12 de septiembre, a lo sumo, Begoña estaría en Santa Ana, localidad en la que iba a trabajar en protección civil. Fuera de la selva; y fuera, en parte, del conflicto directo.

dimanche 26 mai 2013

Madeleine Lagadec, un caso cerrado tras 20 años de movilización.

La enfermera francesa Madeleine Lagadec fue asesina en 1989 por elementos de la Fuerza Aérea mientras trabajaba en un hospital guerrillero, situado en el cantón El Tortuguero, de San Ildefonso, en el departamento de San Vicente.

De acuerdo a las investigaciones francesas, Madeleine Lagadec fue torturada, violada y asesinada por elementos de la Fuerza Aérea Salvadoreña, durante un ataque que el ejército lanzó contra el mencionado hospital, hecho ocurrido el 15 de abril de 1989.


Las causas de la muerte de la joven, que desde 1983 estaba en América Central con los revolucionarios sandinistas, fueron confirmadas por una autopsia y expertos en balística, una vez que el cuerpo fue repatriado a Francia.

Convocatoria a una reunion en Paris para informar sobre el caso de Madeleine en abril del 1990.
Indica : "Testimonio del medico belga Marc Ingelbrecht quien trabajo junto a Madeleine".


En 1995, la Corte de Apelaciones de Rennes lanzó una orden de detención internacional contra el general Juan Rafael Bustillo, el comandante de la fuerza aérea Antonio Villamariona, el jefe de las tropas especiales Gustavo Adolfo Perdomo y el comandante del batallón de paracaidistas Alcides Rodríguez Hurtado, a quienes se les acusó de “complicidad en asesinato precedido y acompañado de torturas y barbarie”.

Ninguno de los cuatro fue perseguido, pues la ley de amnistía, vigente desde el final de la guerra civil, prohíbe interponer querellas ante la justicia local por crímenes y actos de barbarie cometidos durante el conflicto. Una comisión rogatoria para interrogar a los sospechosos en El Salvador, emitida a fines de 1998, tampoco dio resultados.

Un nuevo magistrado francés, Jean-Pierre Gimonet, retomó luego el expediente, pero los padres de la joven dijeron no tener muchas esperanzas frente a la “lentitud y las dificultades del procedimiento”. El veredicto emitido el jueves por la Corte de Apelaciones de Rennes, que tenía la opción entre un “sobreseimiento” y un complemento de investigación, “demuestra que la justicia quiere llegar hasta el final”, dijo el abogado de la familia de la joven, Yann Choucq.

Cuando el cuerpo de Madeleine Lagadec fue repatriado a Francia, la autopsia reveló que la mujer no había muerto durante el ataque aéreo, tal y como lo había aseverado el Ejército salvadoreño en su momento. Lejos de eso, las investigaciones arrojaron que ya en tierra, las tropas procedieron a violarla, torturarla y asesinarla. 

Material para protestar contra el gobierno Cristiani  y reclamar justicia para Madeleine
 y los compañeros asesinados  en abril de 1989.


De acuerdo a los acusadores franceses, el acto constituía una clara violación al derecho internacional humanitario. Producto de esa batalla legal, la Corte de Rennes, Francia, emitió en 1994 una orden de detención internacional contra los militares Juan Rafael Bustillo y Rafael Antonio Villamariona, jefe y comandante de la Fuerza Aérea, respectivamente; Gustavo Adolfo Perdomo Hernández, jefe de las tropas especiales; y René Alcides Rodríguez Hurtado, comandante del batallón de paracaidistas.

Francia acusó a los cuatro oficiales bajo el cargo de “complicidad en asesinato precedido y acompañado de torturas y barbarie”. El Salvador, sin embargo, se negó a extraditarlos bajo el argumento de la vigencia de la Ley de Amnistía y por el hecho de que son ciudadanos salvadoreños.

Es más, en diciembre de 1999, el ex presidente Francisco Flores ascendió al coronel Perdomo al grado de general.

A principio de 2005, dos de los cuatro oficiales se presentaron en la corte de Rennes como “testigos” y no en el marco de la extradición reclamada desde años. Declararon que “no tenían nada que ver con este crimen y que un tribunal salvadoreño los había declarado inocentes”


En marzo de 2009, 20 años después de haber emprendido esta larga lucha para juzgar a los asesinos de Madeleine, Gustavo, María Cristina, Carlos y Clelia, el tribunal de Rennes cerro definitivamente el caso por “falta de pruebas suficientes contra los 4 oficiales y ausencia de elementos nuevos”.

Propaganda distribuida para informar sobre el caso de Madeleine
junto a la traduccion del comunicado  del FMLN del 18 de abril de 1989 dimitiendo la version del ejercito salvadoreño.

lundi 20 mai 2013

Madeleine Lagadec, Brigadista de salud de Rio San Juan a San Vicente.


Madeleine llego a Nicaragua en julio de 1983 donde participo en las campañas de vacunación en Rio San Juan entre otras actividades. Aquí, reproducimos varios extractos de cartas que han sido publicadas en las revistas de solidaridad francesas. En estas pocas líneas, describe su encentro con un pueblo, con su lucha por la dignidad.

Encuentro con la Revolución (Nicaragua, 1983)

En una carta fechada de agosto de 1983, contaba a su familia el violento encuentro con el pueblo nicaragüense y la realidad de la lucha revolucionaria. (Publicado en “El Salvador”, junio-julio de 1989, Paris, francia – traducción del autor del blog)
Nicaragua? Súper, Por lo menos tan lindo como lo imaginaba, en muchos aspectos. Es mas pobre en el campo que lo que esperaba.
La Revolución? No es de fachada! En este aspecto, me siento tranquilizada. Por supuesto que todo el pueblo no es sandinista pero una gran parte lo es, y de manera muy linda. Tenemos mucho que aprender de ellos por su coraje. Aquí cuando se les escucha gritar “Patria libre o morir”, se te aprietan las tripas, porque van hasta el final. Domingo, estuvimos en el entierro de diez jóvenes de Masaya matados cerca de Bluefields. Te calienta el corazón ver la enorme movilización popular aquel día, pueblos enteros gritando consignas. Pero se te hela el corazón cuando ves los ataúdes cubiertos de flores. Si por lo menos fueran los últimos! Pero no, te estremeces al ver al cuerpo del representante de la UNAG torturado, hecho pedazos en San Carlos (Rio San Juan). Todo esto ocurre, por lo menos una vez por semana aquí. Entonces, inútil decirte que la defensa, aquí, es necesaria y por todas partes se miran consignas, pintas sobre la defensa militar. El pueblo esta de guardia de noche, nosotros también.
La Revolución es también la sinceridad y la sencillez de sus dirigentes. Es Daniel ortega quien nos recibe. Es Ernesto Cardenal quien se sienta con nosotros para comer un gallo pinto en el mercado. Es la mama de Daniel Ortega quien come con nosotros en platos no tan limpios o compartiendo un vaso esperando una fiesta donde la invitamos y que nunca comenzó a la hora. Es también el viejo campesino de una cooperativa a la cual se le entregan tierras (la reforma agraria sigue) que hace un discurso frente a miles de personas y termina abrazando al comandante Wheelock, ministro de la reforma agraria…
La salud, es difícil a pesar del enorme progreso realizado. Hay que ver los hospitales : el mas grande (que visitamos) posee solo una maquina de electrografía y ya no tiene alcohol. Todo hace falta, es fundamental…


Madeleine Lagadec - enfermera francesa.

La salud en Rio San Juan (Nicaragua, 1983).

En una carta publicada por el boletín “Solidarité Nicaragua” en otoño de 1983, Madeleine Lagadec, joven enfermera francesa describía las condiciones sanitarias en Rio San Juan, departamento al Sur-este de Nicaragua donde trabajaba.
La salud en este departamento esta condicionada por varios factores: Clima insalubre, caliente, húmedo, condiciones de vida sin agua potable (a excepción de San Carlos, donde esta contaminada pero menos que en otras partes). El agua corriente solo existe en San Carlos, una vez al día, de las seis hasta las ocho y esto no todos los días. Entonces, hay que imaginarse un hospital funcionando sin agua potable. Cuando llega el agua, se llenan los tanques, muchas veces sarrosos.
En el campo, la situación es mas grave. No solamente porque el agua corriente no esta instalada en los cinco otros municipios pero además no esta potable... muchas veces, el agua utilizada por todos tipos de usos (limpieza, bebida, cocina) proviene del rio, el rio San Juan. Cuando llueve, esta agarra un color rojo, turbio, sin olvidar a la tradición: aquí, se dice que el agua purifica todo, entonces se echa las aguas negras, los excrementos… Esto nos explica que la principal patología encontrada fuera la diarrea. Amebas y parásitos de todos tipos allí pululan. Consecuencia: La mortalidad infantil hasta 1979 era de 180 por mil. Actualmente paso a 140 por mil, a pesar de que las cifras no sean precisas. Las Unidades de Rehidratación Oral (URO), que funcionan en toda Nicaragua, aquí no existen por falta de material…
Familias enteras viven en la promiscuidad bajo bacas negras esperando que fueran construidas casas provisionales. Las lluvias abundantes transforman el campamento en un gran campo de lodo, lo que multiplica las enfermedades… La humedad, las lluvias frecuentes dañan rápidamente estas casitas precarias. La comida es poca variada, mañana, mediodía y noche: frijoles, maíz y de vez en cuando un poco de carne. Las amenazas de guerra y de intervención imperialista deterioran entonces las condiciones sanitarias, ya deficientes, en la región del Rio San Juan.
Dos años mas tarde, de regreso en Bretaña, Madeleine obtuvo su diploma de medicina tropical. A finales de 1985, siguiendo su compromiso humanitario e izquierdista, decide unirse a la lucha del pueblo salvadoreño.


Campamento "El Roble".
 La Montañona - Chalatenango (Foto L. Sanchis - 2007)

Un Hospital del Frente Farabundo Marti (El Salvador, 1989).

Madeleine Lagadec, tenia veintisiete años y trabajaba desde hace tres años, por medio de una organización humanitaria suiza, en un hospital de campaña del Frente Farabundo Marti. Antes, esta joven milito en la Juventud Obrera Católica y el Socorro Popular Francés.
El 15 de abril de 1989, los militares salvadoreños al servicio de la extrema derecha al poder desde el asesinato en 1980 de Mgr Romero, atacan durante un operativo en San Vicente, el hospital de campaña. Tras un bombardeo, un batallón de paracaidistas y una unidad de “operaciones especiales” de las fuerzas aéreas salvadoreñas se apoderan del edificio donde se encontraban Madeleine, Gustavo Ignacio Isla Cazares, médico argentino, María Cristina Hernández, brigadista de salud, Carlos Gómez y Clelia Concepción Díaz Salazar, militantes del FMLN.
Algunos días más tarde, la familia Lagadec se entera por vía oficial de que la joven muchacha habría fallecido en el bombardeo… pero alertada por una llamada telefónica del Frente, debía conocer cruelmente la verdad.
Se había capturado a Madeleine viva, torturada y luego asesinada como los otros miembros del cuerpo médico. Dos auxiliares de enfermería ocultados a algunos metros de allí, escucharon todo: los militares llamando a sus oficiales después de haberse dado cuenta de que su víctima era una extranjera, los gritos de terror de la joven muchacha, un tiroteo al término las ocho horas de torturas.
En Francia, la emoción fue viva. La hermana de Madeleine viajó a El Salvador y gracias a la embajada de Francia consiguió obtener la repatriación del cuerpo que fue llevado al hospital de Brest, en Bretaña al Oeste de Francia. La verdad estalló en todo su horror: antes de matarla de varios disparos, se había violado a Madeleine, mutilada, se le había cortado una mano. La familia Lagadec presentó denuncia para la justicia francesa para torturas, asesinato y actos de crueldad, pero el juez de instrucción de Brest concluyó al cabo de cinco años a un no lugar. Al mismo tiempo, en El Salvador, el Gobierno de derecha decreto una amnistía de todos los delitos cometidos antes del final de los combates, garantizando así la impunidad de los criminales.

Entrada del tatu "el hospitalito" en El Roble.
La Montañona - Chalatenango (Foto L. Sanchis - 2007)



                 "Lorsqu'il s'agit de la liberté, de la fin de l'exploitation, de la misère de tout un peuple, il faut savoir reculer ses limites."

                 “Cuando se trata de libertad, del fin de la explotación, de la miseria de todo un pueblo, hay que saber ir más allá de sus límites

Madeleine Lagadec

lundi 18 mars 2013

Roque Dalton y la Guatemala feliz. (4)

Homenaje a la mala memoria



En 1964, el V Congreso del Partido Comunista Salvadoreño (PCS) evocó la vía armada como lejana perspectiva, pero definió como tarea prioritaria reiniciar el trabajo de organización y de tareas políticas. Esta declaración significaba el abandono de los intentos de resistencia armada, en precedentes como los GAR o el FUAR. Tal como ocurría en el PGT guatemalteco, los cuadros herederos de la tradición soviética habían sostenido estos intentos armados con poco entusiasmo. En definitiva, prevalecía la opinón de que la participación del PC en la insurrección campesina e indígena de 1932, tanto como la figura de Farabundo Martí, llevaban los estigmas de “la enfermedad infantil del comunismo”. Respecto a la figura de Martí, Roque la había pacientemente redescubierto con el testimonio de Miguel Mármol en mayo de 1966, en Praga, ligando así la historia del PCS a la tradición insurreccional, con lo que además ponía a la luz la figura olvidada de Farabundo Martí.



En Checoslovaquia, Roque colabora en el Comité editorial de la Revista Internacional junto a un guatemalteco delegado del PGT, Fortuny, a quien había conocido en Cuba por intermedio de Manuel Galich, ex-ministro de educación del gobierno de Jacobo Arbenz. En sus memorias, Fortuny relata que Roque se interesaba mucho por la línea política del PGT, que había decidido utilizar todos los medios para enfrentar al gobierno… Y entonces aceptó la vía armada reclamada por los jóvenes del partido, creando una confrontación casi generacional en el partido.[8] En Europa, Dalton vuelve a encontrarse con dos militantes del PGT, sus amigos Otto René Castillo y Arqueles Morales, que estudian entonces en Alemania.



 Entonces, las FAR de Guatemala vivían una profunda crisis. Luis Antonio Turcios Lima intentó reactivar la lucha contra la línea de tregua impuesta por el PGT. La muerte del líder guerrillero, en octubre de 1966, empeoró la situación y el aislamiento de las FAR. En este contexto político frágil, Otto René estaba a punto de ingresar al frente guerrillero en la sierra de las Minas, dirigido por César Montes. Fortuny escribe: “El hecho es que Roque cada día hacía la pregunta de ´¿Qué hacer en El Salvador?´ Cada vez más disgustado con su partido, que entonces, evidentemente, excluía la vía armada de su estrategia política y cada día más animado por lo que se suponía eran éxitos de las guerrillas latinoamericanas”.[9]






Notas :


6 El imparcial, Guatemala, 20 de febrero de 1965: entrevista con el poeta Roque Dalton, los nuevos valores literarios de El Salvador.

7Lisandro Otero, Llover sobre mojado, editorial Planeta, México, 1998.

8 Miguel Ángel Sandoval, Los años de la resistencia, editorial Óscar de León Palacios, Ciudad de Guatemala, 1998. p 66-67.

9 Testimonio de Fortuny p. 309.


mercredi 13 mars 2013

Roque Dalton y la Guatemala feliz. (3)

Guatemala Feliz


  
En enero de 1960, Miguel Ángel Asturias regresa a Guatemala tras cinco años de exilio. Concedió una de sus primeras entrevistas a la periodista Alaide Foppa, donde aborda la literatura latinoamericana. Evocaba también la nueva generación centroamericana y su deseo de interpretar la realidad de su país. Distingue ahí a tres excelentes jóvenes poetas: Arqueles Morales en Guatemala, Roque Dalton en El Salvador y Pompeyo Ramírez en Honduras. En varias ocasiones será Roque Dalton quien hablará de Asturias y a veces lo interpelara. En febrero de 1965, El imparcial publica una entrevista de Roque Dalton, donde aborda las características de su generación literaria ligada a la realidad social de su país.[6] También contesta al periodista que le pregunta su opinión sobre la nominación de Asturias al Premio Nóbel. Dalton expresó su profundo desacuerdo con la eventualidad, arguyendo que un escritor de tal calidad no necesita tal recompensa, y tendría que demostrar el coraje de un Sartre, quien por razones políticas lo rechazó en 1964.



A pesar de todo, en 1966, Roque Dalton y Miguel Ángel Asturias aparecen juntos en una fotografía tomada en el barco Undine, de Alemania Democrática. Asturias aparece en el centro de la foto, mientras Dalton, con una boina puesta, lo escucha con aparente calma. Tal vez Asturias llegó a Europa en este año de 1966 para recibir el Premio Lenin por la Paz en Moscú. Tal premiación no suscitó los mismos comentarios reprobantes de su parte: En el contexto de la lucha, los intelectuales del continente reunidos en Cuba (Depestres, Benedetti, Fernández Retamar, etc) expresaron la necesidad de definirse políticamente, rechazando la supuesta neutralidad de la creación artística[7].



En los meses que siguieron, una polémica mucho más violenta estalló cuando Asturias aceptó el puesto de embajador de la dictadura guatemalteca en París. Arqueles Morales y Roque Dalton reaccionaron violentamente contra este compromiso. Otto René Castillo estaba entonces a punto de unirse a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la sierra de las Minas. La decisión del Nóbel guatemalteco había sido discutida por el mismo Asturias con los cuadros del Partido Guatemalteco de Trabajo (PGT), quienes le aconsejaron aceptar el cargo para poder dar apoyo logístico al movimiento desde el exterior: Asturias se calló ante la desaprobación de los que respetaban su obra y creían en él.

Dalton gratificó a Asturias en un poema irónico:



                  “Guatemala feliz



                    Cada país tiene

                    el premio Nóbel que merece.”



Después de este episodio, parece que los dos autores no tuvieron la oportunidad o la voluntad de reencontrarse. La página fue definitivamente volteada.


Museo de El Manzano - Chalatenango, 2007 (foto L. Sanchis)

mardi 5 mars 2013

Roque Dalton y la Guatemala Feliz (2)

Otto René, lanzas y letras
Ya se ha escrito al respecto de que Roque se refirió al papel de Otto René Castillo en el Círculo Literario Universitario (CLU), cuna de toda una generación creadora y crítica. Otto René Castillo sirvió de puente físico con los ideales de la revolución guatemalteca, logrando así abrir perspectivas literarias y conceptuales a la juventud del CLU. Al morir el dictador Castillo Armas, en 1957, Otto René volvió a Guatemala para seguir tanto en su compromiso militante, como cultural, colaborando con la revista Lanzas y letras, publicada entre 1958 y 1962 por la asociación estudiantil “El derecho”.
Lanzas y letras, muy pronto, sobrepasó los límites que sus fundadores se habían planteado. Revista concebida originalmente como órgano cultural estudiantil, sus páginas fueron de inmediato invadidas por todas las voces del presente nacional y mundial, pasando a ser una fuente viva de inquietudes, sugerencias, preguntas, esbozos de respuestas. En Lanzas y letras aparecen los primeros balbuceos de auto-reconocimiento de la cultura guatemalteca revolucionaria después de los años de absoluto oscurantismo mercenario. La labor de esta publicación fue importantísima en esta etapa y trascendió hasta los países vecinos de América central”.


Museo de El Manzano, Chalatenango, El Salvador, 2007 (Foto L. Sanchis).

En Guatemala, Otto René Castillo mantuvo relaciones con el CLU y divulgó la vitalidad de la generación comprometida. Así fue que en mayo de 1959, miembros de Lanzas y letras fueron invitados a participar a un encuentro cultural en San Salvador. Ricardo Rosales Román, quien formaba parte de la delegación, se presentó en el lugar de la cita “en la calle 5 de Noviembre, enclavada en una fresca enramada y hogar en que Dalton vive con sus hijos y su esposa, rodeado de gran cantidad de libros”. De Roque, Rosales entonces solo sabía que era el entrañable amigo de Otto René con quien había recibido, por su poema compartido el premio Francisco Gavidia de 1956. “Cuando el poeta llegó (…) creímos conocerle ya de tiempo atrás. Habló de mi Patria con sin par alegría y de la admiración que le tiene a nuestro pueblo. Ese muchacho alto y blanco, con cara de niño mimado –-de niño bien se diría más clasístamente— que teníamos enfrente, ya lo sabíamos amigo de Guatemala y de su Revolución, pero no tan dueño de una pujante voz poética que con paso firme viniérase abriendo campo entre su propia generación”.
La asociación estudiantil “El derecho” invitó a su vez a Roberto Armijo y a Roque Dalton a participar a una semana cultural en marzo de 1960. Al llegar al aeropuerto de la capital guatemalteca, los dos jóvenes poetas fueron arrestados por la policía. Armijo fue liberado, pero Dalton fue expulsado: la Secretaría de Comunicación de la Presidencia publicó un comunicado donde indicaba que “la presencia en Guatemala del señor don Roque Dalton García, se consideraba inadecuada debido a sus antecedentes políticos”. El festival cultural fue anulado y varios actos de protesta fueron organizados, mientras en Nicaragua el presidente guatemalteco, Ydígoras Fuentes, inauguraba el 24 de marzo el Segundo Congreso Centroamericano Anticomunista.

En mayo de 1960, Rafael Alberti escribía en Lanzas y letras: “La revolución cubana ha trascendido tanto que es imposible una agresión armada como la que se produjo en Guatemala. Contra Guatemala levantaron la bandera – mejor dicho, el pretexto— del anticomunismo (…) Las fuerzas que se oponen al avance de los pueblos tendrán que inventar otro, porque en nombre del anticomunismo se protege a Franco, a Trujillo, a todos los dictadores”.

vendredi 1 mars 2013

Roque Dalton y la Guatemala Feliz (1)

Roque : una ventana hacia Centroamerica.

El desarrollo de la solidaridad con Nicaragua, permitió para muchos de nosotros un acercamiento a la literatura. Por lo que se de Francia, se militaba por la causa sandinista, se recaudaban fondos para los proyectos en Nicaragua pero también se buscaba de forma desesperada todo lo que tenía que ver con el proceso revolucionario en la región: leíamos las revistas de solidaridad, los textos de Sandino, se escuchaba a los Mejía Godoy… era una verdadera escuela practica y cultural. Siempre recordare a mi amigo Milton, un refugiado salvadoreño, quién sacaba como mago, libros de sus bolsillos o de su mochila. Me decía: “Este libro, no solo léelo. Estúdialo!”

Y ahí va la lista: Galeano, Roque Dalton, Leonel Rugama, biografía de Anastasio Aquino, múltiples análisis y discursos del Farabundo o del Frente. No había diferencia: la literatura se refería a la historia social y política, los combatientes eran poetas, todo se juntaba en una sola meta: la liberación.
Roque Dalton fue un autor que me acompaño todos estos años… y hasta después pero ya es otra historia.
Como ilustración de esta relación de las luchas centroamericanas ponemos en perspectiva la relación del poeta salvadoreño Roque Dalton con el hermano país de Guatemala. Lo incluimos en el blog, ya que los brigadistas, también nos nutrimos de esta prosa y de esta lucha.
Las relaciones con Guatemala, los nexos que el poeta salvadoreño Roque Dalton tenía con el país de la “eterna primavera”, son una de las facetas menos indagadas en torno al escritor centroamericano que bregó por ámbitos ahora evocados que van desde Cuba, Checoslovaquia o Vietnam, por decir algo entre sus diferentes destinos y vivencias.

En Vietnam, por ejemplo, lo ubicaba su leyenda en una carta enviada al guatemalteco Árqueles Morales en 1973 (como también lo hizo en otra misiva al argentino Julio Cortázar…). El hoy Poeta meritísimo, con busto en la Universidad de El Salvador , fue perseguido, condenado a muerte por la dictadura oligárquica y forzado a exiliarse varias veces. De tal manera que Roque, al igual que Nazim Hikmet, a quien conoció en la ahora desaparecida Unión Soviética, se puede definir como poeta del exilio. Hablar de Roque y Guatemala, en perspectiva, no es un simple ejercicio estilístico o intelectual. Roque tuvo a Guatemala en el corazón y en la mira en etapas importantes de su vida: en los años de 1950, desde la eclosión literaria y su filiación comunista, en la década de 1960 cuando maduraban las dudas del exilio, y luego al principio de la década de 1970, cuando se perfila la oportunidad de regresar a Centroamérica por medio de un proyecto político-militar alternativo. Guatemala, con otros jóvenes emparentados a su generación, lo atraen a acercarse a su literatura y a la revolución; Este acercamiento tiene también un nombre propio: Otto René Castillo, su alter ego. «Yo llegue a la revolución por la vía de la poesía», escribió en la dedicatoria de Taberna y otros lugares a “Jorge”, otro guatemalteco, con quien recibía entrenamiento militar en Cuba, en 1968.