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mardi 15 septembre 2015

Brigade du Comité de Solidarité avec le Nicaragua (France) (Cooperativa Velasquez, La Trinidad, San Francisco Libre, Julio de 1984)

Souvenirs de Cathy avec la Brigade CSN du Sud-est de la France (juillet 1984).discours
juillet 1984: brigade organisée par le CSN (Comité de Solidarité avec le Nicaragua de la rue de Nanteuil). Brigade du sud est (avec des militants de Marseille, Martigues, Digne, Nîmes). Nous avons participé à la construction de l’école dans la coopérative Velasquez, à la Trinidad, San Francisco Libre.  Je suis par la suite restée 10 mois au Nica. Beaucoup, beaucoup de souvenirs et un gros cahier rempli d’anecdotes et événements petits et grands. Quelques articles aussi dans la revue du CSN Nicaragua aujourd’hui. Il faudrait que je prenne le temps de mettre tout ça en ordre un jour….
Recuerdos de Cathy con la Brigada del Comité de Solidaridad con Nicaragua del Sur-Este de Franciamanif(julio de 1984).
Proyecto de construccion de una escuela en la Cooperativa Velasquez, La Trinidad, San Francisco Libre. Cathy se quedo 10 meses en Nicaragua y conserva fotos, articulos y un cuaderno repleto de recuerdos, anecdotas…
Aqui va la primera muestra.
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jeudi 10 septembre 2015

Segunda Brigada de Cosechadores de café “Zumbi Dos Palmares” (La Pintada, 1987)

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Brigada de Cosechadores de café « Zumbi Dos Palmares”







Segunda Brigada de Cosechadores de café “Zumbi Dos Palmares” en referencia al líder del Quilombo dos Palmares, territorio autónomo que llego a contar casi 30.000 esclavos escapados de las plantaciones de Pernambuco. Zumbi Dos Palmares murió en combate en 1695, tras 15 años de resistencia contra las tropas portuguesas.
La brigada “Zumbi Dos Palmares” estuvo en Nicaragua entre enero y marzo de 1987. (El 20 de enero de 1987, el Servicio Nacional de Información – inteligencia brasileña- estuvo presente para identificar a los brigadistas).
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Vista de la UPE La Pintada (1987)
La Brigada fue trasladada en la UPE La Pintada a pocos kilómetros al Sur de Matagalpa en la falda del cerro Apante. Participaron a la cosecha de café y crearon un parque infantil para la comunidad. Fue entonces de una de las brigadas más numerosas en la región de Matagalpa. Siendo una brigada de cosechadores de café, entraba en el plan estratégico para asegurar divisas para el gobierno revolucionario pero parece que no fue integrada en las demás brigadas de café organizadas por la Federación Mundial de la Juventud Democrática. (La brigada anterior de 1985 aparece en la lista de la brigada internacional Augusto Cesar Sandino de la FMJD).
Las fotos fueron bajadas del sitio FB “brigadistas Nicaragua” de la solidaridad brasileña.
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La brigada en la UPE La Pintada
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Parque infantil en la UPE La Pintada (1987)
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Informe del Servicio Nacional de Información.
Acerca de estos anuncios
En ocasiones, algunos de tus visitantes pueden ver aquí un anuncio.

vendredi 10 avril 2015

Brigada de Solidaridad con la Revolución Popular Sandinista - 2015.

La Solidaridad Europea se organiza para preparar Brigada de Solidaridad con la Revolución Popular Sandinista - Nicaragua (2015).


Desde febrero, abierto el plazo de inscripción para participar en las Brigadas Europeas de Solidaridad con la Revolución Popular Sandinista – Nicaragua (2015)

Nicaragua ha sido, uno de los mayores escenarios donde se ha visto involucrada la solidaridad internacional durante la década de los años 80's y parte de los 90’s. En aquellos momentos, ¿donde no se escuchaba hablar de Nicaragua?. Repartidos por toda Europa, nacieron en aquella época una gran cantidad de grupos de solidaridad, comités, asociaciones, ong's, plataformas, y coordinadoras de entidades que en un inicio buscaban como apoyar la efervescente revolución sandinista y más tarde se fueron transformando en organismos de cooperación.

¿Que queda de aquella Nicaragua de los 80's? ¿Que pasa ahora en Nicaragua? o ¿Porque retomar la solidaridad política e Internacionalista con Nicaragua?. Eso es lo que queremos que te preguntes y vengas con nosotr@s a conocer durante 3 semanas de julio la actualidad de este país centroamérica, de corazón sandinista.

Hoy, nos encontramos en un escenario totalmente distinto, y de aquella solidaridad y aquellos jovenes internacionalistas, ya poco queda. El activismos de solidaridad internacionalista, se encuentra muy debilitado y no solo en Nicaragua. Por otro lado la pérdida de valores, el impacto, día a día, del sistema capitalista en nuestro que hacer y la aparición de la Crisis económicas en Europa, han hecho que el movimiento social se vuelque en el activismo en nuestras propias calles europeas intentando recuperar los derechos que ya otros habían conseguido y en una Europa que lleva tiempo sin volver la mirada a revoluciones emergentes como son por ejemplo Bolivia, Ecuador, Venezuela o la propia Nicaragua. 



Si quieres participar, tenemos entidades solidarias que impulsan la organización de esta Brigada en diferentes países europeos; Italia, Estolcomo, Inglaterra, Francia, Dinamarca y España (Madrid, Zaragoza y Barcelona) para brindarte información completa sobre estas Brigadas Solidarias.

Será una experiencia de 3 semanas de aprendizaje, reflexiones y debates en Nicaragua ( del 03 al 27 de julio) y donde conocerás la realidad de este país, desde las voces de sus protagonistas. Será una experiencia inolvidable que te ayudará a despertar tu conciencia Solidaria con este pueblo heroico.

Si deseas más información o estas interesado en inscribirte, contacta en la siguiente dirección electronica: brigadas.eu.srps.nicaragua@gmail.com

Más información:

Comandante Carlos Fonseca Amador,
Fundador del Frente Sandinista de Liberacion Nacional.
(Foto L. sanchis, Matagalpa, 1989)

samedi 14 février 2015

Proyecto de recuperación de la memoria histórica.

Internacionalistas en Nicaragua.
Proyecto de recuperación de la memoria histórica.


Durante los años 1980, miles de internacionalistas se fueron para la Nicaragua libre para contribuir a la construcción de un país más justo, tras 40 años de dictadura. En el contexto de la agresión militar impuesta por los Estados Unidos, las brigadas y los voluntarios internacionalistas se turnaron para participar a la construcción de estructuras sociales y apoyar a los esfuerzos de producción. Sus testimonios ayudaron a popularizar la Revolución Sandinista a miles de kilómetros de Managua.

Esta página de historia escrita por los internacionalistas es muy poco conocida. Algunos libros fueron publicados, algunos documentales editados pero donde los ex brigadistas y en los comités, centenares de documentos quedan esparcidos. (notas, fotografías, documentos…). 
Con el fin de honrar la memoria de los internacionalistas que fueron asesinados por la contra-revolución, proponemos que una exposición itinerante sea presentada en Nicaragua entre julio y agosto de 2016, 30 años después de la emboscada de Zompopera que costó la vida a Joël, Yvan, Berndt, William y Mario.

Queremos restituir el recuerdo de la Nicaragua vista por los internacionalistas a través de fotografías de los proyectos, de las brigadas, de las cosechas, de itinerarios particulares y colectivos de los que llegaron a la Nicaragua sandinista.
Mandamos este llamado a los ex brigadistas, a los comités, a las y los quienes por su participación ayudaran a ilustrar este movimiento histórico.

Contactos :        

André : zompopera.1986@gmail.com  

Loren : bloglorensanchis@gmail.com
                                          







Internationalistes au Nicaragua.
Projet de Récupération de la mémoire historique.

Durant les années 1980, des milliers d’internationalistes se sont rendus au Nicaragua libre pour contribuer à la construction d’un pays plus juste, après 40 années de dictature. Dans le contexte de l’agression militaire imposée par les Etats-Unis, les brigades et les volontaires internationalistes se relayèrent  pour participer à la construction des structures sociales et appuyer les efforts de production. Leurs témoignages aidèrent à faire connaitre la Révolution sandiniste à des milliers de kilomètres de Managua…

Cette page d’histoire écrite par les internationalistes est peu connue. Quelques ouvrages ont été publiés, des documentaires ont été édités mais chez les ex-brigadistes ou dans les comités, des centaines de documents restent éparpillés. (Notes, photographies, documents…)

Afin d’honorer la mémoire des internationalistes qui furent assassinés par la Contre-révolution, nous proposons qu’une exposition itinérante soit présentée au Nicaragua entre juillet et août 2016, soit 30 ans après l’embuscade de Zompopera qui coûta la vie à Joël, Yvan, Berndt, William et Mario.

Nous souhaitons restituer le souvenir du Nicaragua vu par les internationalistes au travers de photos des projets, des brigades, des récoltes, des itinéraires particuliers et collectifs de ceux qui se rendirent au Nicaragua sandiniste.

Nous lançons cette appel aux ex-brigadistes, aux comités, à celles et ceux qui par leur contribution nous aideront à illustrer ce mouvement historique. 


mardi 16 décembre 2014

Nicaragua honró a brigadistas argentinos (2)

Nosotros después de la Revolución tuvimos una guerra, una contrarrevolución que no nos dejó gobernar en paz. El imperialismo norteamericano no se quedó de brazos cruzados e inmediatamente en el 80 se movilizan nuestros jóvenes guerrilleros y guerrilleras, desarmados para llevar el pan de la enseñanza con la cruzada de alfabetización. Mientras tanto, se organiza en Honduras una contrarrevolución financiada por el imperialismo de Estados Unidos que capacitó a mercenarios e inclusive contó con la participación de otras dictaduras, como ser la de Argentina. Así fue que comenzaron a asesinar a nuestro pueblo, por lo que tuvimos diez años de guerra prolongada donde no tuvimos una sola casa, una familia que no tuviera un muerto. La única manera de que el imperialismo dejara de seguir matando, fue haber perdido las elecciones. Sabíamos que íbamos a perder, incluso muchos sandinistas votaron en contra suyo. Entonces surgió un gobierno neoliberal que por 16 años mantuvieron una violación de los derechos humanos, con nuevas privatizaciones de servicios sociales básicos. Surgió otra vez la pobreza extrema y el analfabetismo. Cuando llegamos en 2007 era el 27 por ciento los analfabetos, cuando habíamos logrado eliminarla anteriormente. Entonces, cuando volvimos retomamos los programas sociales y nos organizamos territorialmente. Otra vez Nicaragua fue declarada libre de analfabetismo. Eso se lo debemos al legado de Sandino como al de nuestros mártires”, recordó la diplomática nicaragüense.
Internacionalistas en las brigadas de café.

JUAN PABLO SARKISSIAN, PERIODISTA DE EL CIUDADANO, FUE UNO DE LOS 120 INTEGRANTES DE LA BRIGADA GENERAL SAN MARTÍN

“En el medio del monte íbamos a la cosecha a juntar el grano rojito que son granos de café, plantas de un metro y medio de alto. Dan un fruto colorado y por eso la llaman «la cosecha del rojito»”, afirma Juan Pablo Sarkissian, periodista de El Ciudadano y uno de los 120 integrantes de la Brigada General San Martín, la primera y más grande, que fue a colaborar con la triunfante Revolución Sandinista hace 30 años.
Apenas triunfó el pueblo nicaragüense con su revolución y junto al Frente de Liberación Nacional Sandinista pudo expulsar al dictador Anastasio Somoza, recibió el ataque de los denominados “contras”, paramilitares y mercenarios armados por la oligarquía nicaragüense y el gobierno de Estados Unidos para desestabilizar a la nueva administración revolucionaria.
En ese contexto, el país necesitó el apoyo solidario de todo el mundo. Hacia ese lugar fueron tanto los argentinos, como voluntarios de todo el mundo.
En Managua, nos encontramos con gente de todas partes. Norteamericanos, holandeses, italianos”, recuerda Sarkissian, quien agrega que luego de pasar algunos días en la capital nicaragüense, fueron a la zona rural a la junta del café, donde tomó contacto con los campesinos y con la memoria ardiente de la Revolución Sandinista.
Te daban un canasto que te lo atabas a la cintura y con las dos manos trabajabas. El otro implemento era una bolsa de arpillera de plástico y con el canasto lo sacabas y lo metías en la bolsa. En la jornada venía un camión que juntaba la producción”, sostiene el brigadista y ferviente leproso.
Sarkissian también recuerda que “se arrancaba temprano, a las cinco de la mañana, y la jornada era todo el día” y que lo más complicado era lidiar con la lluvia.
Defensa y cosecha en la montaña.

En Nicaragua hay lluvia todo el tiempo y lo habitual era estar mojado. Así que, por más que lloviera, se salía a trabajar lo mismo. Por eso, cuando volvíamos a la cabaña, siempre teníamos una muda de roja seca y la otra se armaba un fogón para secarla. Si por alguna cuestión había que salir otra vez, te ponías la ropa húmeda”, expresó el periodista.
En tanto, en el balance de la experiencia, el contacto con los campesinos y el intercambio de experiencias, fue lo más apreciado.
En total, éramos más de 600 cosecheros, y la brigada unos 120, por lo que eran mayoría nicaragüenses. Siempre estábamos en contacto con la gente, con los campesinos y charlábamos sobre su forma de vida, la nuestra, sus experiencias políticas, la Revolución, etc.”, rememora Sarkissian.
Los brigadistas compartían sus actividades campesinas con otras políticas en las que eran visitados por guerrilleros o dirigentes políticos de todo el mundo, y que, después de la faena agrícola, el agotamiento hacía que se cenara y se durmiera temprano.
Sarkissian también recuerda los problemas de adaptación al régimen alimentario, con algunas enfermedades, porque comían tortillas de maíz y poca carne.

En cuanto a la carne, era muy raro porque los nicaragüenses no tienen eso en sus dietas. Sólo de chancho, y no siempre. Una vez se cayó una vaca de un barranco y hubo que aprovecharla. La cuerearon e hicieron algo. Sin embargo, los nicaragüenses no supieron aprovechar, como nosotros, las achuras de ese animal”, cerró Sarkissian, haciendo referencia a la costumbre argentina de comer hasta las entrañas de la vaca.
Brigada argentina durante la cosecha de café.

dimanche 7 décembre 2014

Nicaragua honró a brigadistas argentinos (1)

La embajadora del país centroamericano, Norma Moreno, reconoció a un grupo de brigadistas santafesinos que colaboró con la Revolución Sandinista cuando viajaron como voluntarios, entre otros miles de todas partes del mundo.

Publicado el 17 de noviembre de 2014 en El Ciudadano Web (Argentina)

“Nuestro pueblo está muy agradecido, nuestra Revolución, nuestro por el comandante presidente Daniel Ortega, todos sentimos un profundo afecto y admiración pueblo argentino y a otros pueblos hermanos, cuyos jóvenes, pibes dejaron su patria por ir a vivir la experiencia de la Revolución nicaragüense”, expresó la embajadora de Nicaragua en Argentina, Norma Moreno antes del acto de homenaje y reconocimiento a los brigadistas argentinos que, hace 30 años, fueron al país centroamericano que había sido escenario de una revolución social, a colaborar con trabajo para poner en marcha ese proceso.
El pasado viernes 30 de octubre se entregaron diplomas a brigadistas argentinos que viajaron a colaborar con la Revolución Sandinista hace 30 años. La embajadora de ese país junto a militantes del Partido Comunista, homenajearon a los voluntarios en el Cefma (en La Toma) en un evento en el que también se recordó la primera vez que fue homenajeado Ernesto Che Guevara en Rosario.

“Ellos fueron a vivir con nuestros campesinos y campesinas, a comer porotos los tres tiempos, porque es la comida básica de los proletarios de la región norte de nuestro país, de la zona rural. Realmente dejaron todas sus comodidades para aportar su granito de arena con nuestra revolución y con nuestra producción. Levantar la producción es convivir con el campesinado y también una forma inmensa de dar amor, afecto. Es una forma de mística, compromiso y militancia. El pueblo de Nicaragua agradece muchísimo y es por eso que vamos a rendirles homenaje, porque se lo merecen. Ellos no lo pidieron pero tenemos el deber moral, como sandinistas, de entregarles un reconocimiento a estos compañeros y compañeras. También vamos a aprovechar para homenajear a quienes estuvieron en otros frentes, en otras tareas de la revolución, como la campaña nacional de alfabetización, en las brigadas de salud”, relató la embajadora nicaragüense.
Después de decenas de años bajo la dictadura de la familia Somoza que sumió en la pobreza a los nicaragüenses, triunfó en 1979 la Revolución Sandinista, un proceso que convocó a toda la sociedad y principalmente a los jóvenes de las clases más postergadas.
“La de Nicaragua fue una revolución de niños, niñas y jóvenes. La lucha armada fue protagonizada por la juventud. Porque queríamos la libertad de nuestro pueblo, naturalmente. Esa dictadura nefasta dejó mucha muerte, mucho dolor, mucha sangre y el enriquecimiento de unos pocos. Existía una violación sistemática y sistémica de todos los derechos humanos fundamentales, de los derechos sociales básicos. Implementaron la privatización de salud, de los servicios básicos, de la vivienda. No había programas de vivienda para la gente humilde y a la universidad sólo podían ir los hijos y las hijas de la oligarquía. Por eso fue que se organizó el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Uno de sus fundadores es Carlos Fonseca Amador, a quien este 8 de noviembre recordaremos con un acto homenaje”, recuerda Moreno de sus inicios en el Sandinismo.

Para ayudar a ese proceso, viajaron de todas partes voluntarios al igual que sucedió con la Guerra Civil española. Desde Argentina fue la Brigada General San Martín, que ayudó en la recolección de café y en la que participaron los rosarinos, justamente los que fueron reconocidos, Pablo Jorge Bertinat, Lucía Viale, Oscar Pellegrini, Juan Pablo Sarkissian, Sergio Shillman, Roberto García, Fidel Vivanco, Diana Polito, Gabriel Andrés Vergara, Rogelio Bramajo y Pablo Krazuc. Ese apoyo a un pueblo hermano fue contrapeso a políticas de otros países.

jeudi 23 octobre 2014

La UPE Santa Josefina (3)

Amenazas de desalojo y detenciones.
10 familias quedaron en Santa Josefina para enfrentar la amenaza de desalojo. Los jueces ordenaban y la policía ya había avisado que cumplirían. Además, varias quejas fueron presentadas por los dueños por “amenaza de muerte” o “violencia” de los colonos para terminar de pintar en negro el cuadro. Los habitantes tuvieron que ocupar el centro infantil, resistir al desalojo desde sus propias casas, quedar alerta en las noches con el apoyo de habitantes de otras comunidades, para no ser expulsados por “usurpadores”.
El Centro Infantil Rural de Santa Josefina
 (Foto L. Sanchis 1989-2014)
En mayo de 1992, un informe de la Organización Internacional del trabajo (OIT) de las Naciones Unidas hace referencia a la multiplicación de conflictos en el campo en Nicaragua. Varios sindicalistas de la ATC fueron encarcelados o asesinados.
- hacienda Santa Josefina: el 29 de junio de 1992 fueron detenidos 4 sindicalistas de la ATC, siendo posteriormente liberados por orden judicial;  En su comunicación de 13 de julio de 1993, el Gobierno indica que: - los trabajadores de la hacienda (Santa) Josefina fueron detenidos por orden judicial en base a una denuncia por amenazas presentada ante un juzgado en lo criminal por la propietaria de la hacienda; al no existir pruebas suficientes fueron puestos en libertad;
Hasta hoy, Doña Marina Lanzas de Amador expresa claramente su visión en una carta que publico La Prensa en abril de 2014:

“Más de cien usurpadores invasores que nos continúan deteriorando nuestra propiedad, están despalando nuestra montaña, nos saquean nuestra producción de café, nos amenazan de muerte y atacan a nuestros cortadores, para impedir que levantemos la cosecha y ellos seguírselas robando.”
Miembros de la Brigada ENABUS en su casa.
(Foto L. Sanchis 1989-2014)

Proyectos comunitarios.
Con tal perfil, nunca me hubiera atrevido a volver a esta montaña. Pero vi todo lo contrario. La comunidad de Santa Josefina, hoy desarrolla sus proyectos comunales con el apoyo de la alcaldía municipal de Matagalpa. El trabajo comunitario permite la construcción de presas para el servicio de agua corriente. El centro infantil construido hace 25 años por la solidaridad se convirtió en escuela rural. Cuenta con dos clases de primaria y un pre-escolar, tiene un techo nuevo y todas las puertas y ventanas fueron cambiadas.
Lo que parece evidente es que ninguno de los habitantes quiere volver al estatuto de simple mozo – acatando las órdenes del patrón, sin discutir. Para los que son tildados de “usurpadores invasores”,este tiempo ha terminado definitivamente. La comunidad seguirá luchando por el derecho de vivir en la tierra donde se empeño.
La historia de este pedazo de tierra se enraíza en más de un siglo de lucha y trabajo. La comunidad se desarrolla unida, el pueblito cuida sus infraestructuras mientras la casa-hacienda se derrumba detrás de sus alambres de púa. Los lotes de auto-consumo dan maíz y papas mientras la selva se traga el cafetal de los terratenientes.


Así deje a Santa Josefina cuando me monte en el bus que pitaba en la mañana. Pensaba volver hacia los recuerdos, la nostalgia pero es una historia viva que puedo contar. Una historia actual llena de risas y esperanza.
Galeron y cocina de los internacionalistas.
(Foto L. Sanchis 1989-2014).



El Centro Infantil, logro de la Revolucion frente a la Casa Hacienda en Santa Josefina.
(Foto L. Sanchis 2014).

samedi 18 octobre 2014

La UPE Santa Josefina (2)

La derrota electoral

Con la derrota electoral del FSLN de febrero de 1990, se abrió una nueva era para los trabajadores del campo y los cooperativistas. Muchos esperaron con este voto la llegada de la Paz, tras tantos años de agresión. En realidad, los trabajadores del campo entraron en una nueva era de incertidumbre, expulsión y pobreza.

Muchas comunidades rurales fueron desarticuladas al ritmo de las recuperaciones de tierras, retrocesiones de propiedad.
Cosecha de 1990 en Santa Josefina.
Santa Josefina como otras UPEs de la Empresa de Reforma Agraria “Chale Haslam” estaba programada para ser devuelta a sus ex dueños: Don Salvador Amador Kühl y doña Marina Lanzas de Amador. La directiva de la “Chale Haslam” estableció que cuatro unidades de producción iban a ser devueltas. Iván Zelaya informo a Don Lino, entonces mandador en Santa Josefina que la comunidad figuraba en la lista junto a La estrella, Los Alpes y Las piedrecitas.
Midiendo la cosecha en santa Josefina.
El Capataz y al fondo, el Mandador, Don Lino en 1990.
El gobierno de Doña Violeta orientaba hacia la restitución de propiedades. Soplaban vientos de la contra-reforma agraria: Lo que había sido confiscado o intervenido para restablecer la justicia en el campo, desarrollar programas sociales y facilitar acceso a la tierra a los desposeídos, se esfumaba.

“Fuimos relegados por los Gobiernos neoliberales después de los 90, porque ellos le dieron prioridad a otra forma de organización económica del país; pusieron los intereses y todo su esfuerzo y trabajo, para que la economía pequeña de nuestras comunidades rurales y urbanas desapareciera, prevaleciendo el espacio para la gran empresa y para la creación y el asentamiento en nuestro país, de las grandes multinacionales, que vinieron a cercenar también, gran parte de la propiedad de la tierra que la Revolución había entregado a los campesinos y campesinas en los años 80.” (Movimiento Cooperativo Nacional. Municipio de Sébaco, Matagalpa, Palabras de Pedro Haslam, 18 de agosto del 2007.)

Contra-Reforma Agraria


En septiembre de 1990, el procurador general de justicia y presidente de la Comisión Nacional Revisión de Confiscaciones ordeno “que se proceda a la entrega de dicho inmueble a la señora Marina Lanzas de Amador, sin ninguna restricción en el uso y disfrute del bien restituido” 

El expediente estaba cerrado.


Mapa de Santa Josefina con fotos de la cosecha de 1990.
Por su parte, la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), por su parte, propuso a los colonos una reubicación: Se evocaron 500 mzs en el sector de San Ramón. Que tan segura podría parecer esta alternativa cuando los tiempos de contra-reforma agraria habían venido. Habría que salirse de ahí, dejar como ajeno lo que tanto había costado: Ya la UPE de 1990 no era la finca de 1986: ya contaba con casas dignas, con un SIR y sobre todo un cafetal apto a la producción tras tres años de esfuerzo para reactivar una plantación abandonada. La historia de los colonos no se limito a la ocupación del lugar sino que lo trabajaron y le dieron valor.

De esto se trataba: negar los esfuerzos de cada uno de los pobladores y quitarles derecho a los trabajadores del campo. Ahí se situaba la mayor injusticia, mas allá de una escritura, se trataba de la dignidad de cada uno.
A pesar de la orientación de la Empresa agraria Chale Haslam y de la propuesta de la ATC, muchos pensaron que era más conveniente no moverse de santa Josefina y buscar otro compromiso.
Pintas de los brigadistas resisten al tiempo en la pared de la casa hacienda.
(Santa Josefina, foto L. Sanchis, 2014)
Salvador Amador Kühl, quien reclamaba el regreso de la propiedad, entonces propuso lo siguiente a los colonos de Santa Josefina: Se comprometió en respetar las viviendas ocupadas desde la revolución y distribuir 3 ha para autoconsumo a cada uno. “Las palabras son de aire y van al aire”. Un mes más tarde, don Salvador volvió a reclamar la totalidad de la propiedad y empezó a presionar a los trabajadores.

El conflicto se perfilaba para las familias cuando el gobierno Chamorro había prometido la paz. Más de la mitad de las 23 familias optaron por la alternativa presentada por la ATC. 13 familias de colonos se fueron para San Ramón. Esta opción, por linda que pareciera parecía dudosa en un contexto de reclamos de tierras. Quien iba a garantizar tierra a un grupo de obreros agrícolas? El programa agrario de Doña Violeta se iba para el camino opuesto.

10 familias quedaron en Santa Josefina para enfrentar la amenaza de desalojo.
Resultaba evidente que había que quedar unidos y organizarse. En 1991, se decidió formar la cooperativa “Bernardino Díaz Ochoa”.

La experiencia no resulto y fracaso dos años más tarde.


En Santa Josefina, la Casa-hacienda frente a las casas de los pobladores.
(Santa Josefina, foto L. Sanchis, 2014) 

samedi 11 octobre 2014

La UPE Santa Josefina (1)

Creación de la UPE

Santa Josefina paso en el sector estatal en los años 1986-1987. La información que nos fue dada era que la UPE estaba en situación de abandono productivo. Lo que pudo ser asimilado a un “sabotaje económico” dada la importancia del rubro café para la generación de divisas en un país sometido a una agresión militar. Entonces, Santa Josefina fue intervenida y no confiscada como la mayoría de las otras UPEs.

El cafetal de la UPE Santa Josefina (Foto L. Sanchis, 1989)
La UPE paso bajo responsabilidad de la Empresa de Reforma Agraria “Chale Haslam”. Con la intervención del gubernamental, se procedió a la construcción de viviendas decentes para los colonos quienes iban a trabajar en el lugar. El programa de construcción de viviendas esta todavía asociado en la memoria de los lugareños a chilenos. Sin poder determinar si se trato de una brigada chilena, pues, la gente recuerda que chilenos participaron en el proyecto.
Las casas construidas por "los chilenos" y la reserva de agua
en Santa Josefina . (Foto L. Sanchis, 1989)

Cuando llegaron los primeros colonos a la nueva UPE, reubicados desde una cooperativa, las casas estaban a punto de ser terminadas. La tarea principal fue de limpiar el cafetal, quitando la maleza o tumbando algunos árboles para permitir la futura cosecha.
Grupo de mujeres trabajadoras del campo comiendo en el cafetal.
(Foto L. Sanchis, 1989)

Rumbo al cafetal, Santa Josefina.
(Foto L. Sanchis, 1989)

Construccion del SIR por la brigada francesa "Roja y negra",
Santa Josefina. (Foto L. Sanchis, 1989)


lundi 8 septembre 2014

Volver a Santa Josefina.

Santa Josefina es un lugar verde donde corre el agua. Sus casas aparecen abajo de un camino encorvado como una serpiente, en la comarca de Jucuapa al Sur de Matagalpa. Este pedazo de tierra sigue con dulzura la vertiente del cerro frente al valle de Sébaco. Este pedazo de tierra fue la puerta por la cual, hacen 25 años conocí a Nicaragua… La Nicaragua sandinista de los años 1980 donde aterrizo la aeronave soviética que transportaba estudiantes de regreso al país y brigadistas extranjeros. Como parte del proceso de solidaridad, eran miles de mujeres y hombres, los que se turnaban para conocer el proceso revolucionario y trabajar en los proyectos definidos por el gobierno: construcción, cosecha, asesoría…

Mural en Managua por 7 Sur (Foto L. Sanchis, Agosto de 1989)
Pasaban los años pero siempre se mantuvo esta inquietud: que habrá pasado en Santa Josefina? Después de tanto tiempo, donde estarán los que limpiaron el cafetal abandonado, los que participaron en la cosecha, las cocineras, las maestras, los que nos orientaron en la construcción del SIR, los que nos regalaban risas ante nuestros rostros perplejos y enfermos por la difícil adaptación a la realidad rural.

No fue que me olvide de Nicaragua. Con Compañeros, hemos apoyado proyectos entre Carazo y Nueva Segovia… Si hasta en otros países centroamericanos fui a parar con mi eterna mochila. Pero no sabía cómo concretizar el deseo de volver.

Tenía varios años de acumular documentos y testimonios sobre el movimiento brigadista en Nicaragua. En mi blog, entre varios artículos, publique algunas fotos del trabajo de la brigada francesa “roja y negra” y algunas vistas de Santa Josefina cuando aún era UPE. Venían junto a las fotos unos recuerdos y comentarios de un obrero agrícola sobre el trato de los terratenientes antes de la Revolución. Esta publicación me valió el comentario siguiente de Federico Mairena: “La historia de la confiscación de esta hacienda aún no está clara. Me extraña que se diga que los propietarios Don Salvador Amador Kühl y Doña Marina Lanzas hayan sido odiadas”. Era la primera vez que oía mencionar a los ex terratenientes y se hacía referencia al hijo Salvador Amador matado por la Guardia Nacional en 1978. Espere tener más detalles pero no supe más sobre la historia del lugar. Hasta un día de 2013, un tal “Magyver” me escribió haciendo referencia a su comunidad, Santa Josefina, sus habitantes quienes seguían en conflicto con los dueños.
Aja, ya tenía algo concreto; la relación con Santa josefina podía reanudarse. Ya era tiempo de apartar la nostalgia y las fotos viejas. Ya era tiempo de volver. Así, el 21 de agosto, salí a las 7 de Managua con el expreso para Matagalpa. El bus dejo el mercado “Iván Montenegro” para reunirse con el flujo intenso de la carretera norte y recorrer este mismo camino que había hecho 25 años atrás cuando tenía apenas 18 años.

Mural en Managua por Plaza España (Foto L. Sanchis, Agosto de 1989)
En el bus, el tiempo se compacto a pesar de los cambios reales cuando miraba el paisaje más seco, la Panamericana más transitada y la ropa de los nicas menos uniformada. Es que entonces, todo el mundo vestía algo verde o camuflado, fuera una gorra de cachorro, una camiseta verde olivo o las mochilas del Servicio. Ya no pasaban convoyes del EPS, repletos de cachorros que volvían del Norte. Habían pasado 25 años, y volvía a estas mismas montañas sin saber cual era la situación en  la zona. 

Pensando en mi ausencia en este lapso de tiempo, este cuarto de siglo, podría reinventar una historia para hablar de mi militancia política y tratar de hacer resaltar mediante figuras literarias una vida al final muy común (de no ser meramente comunista) y muy cómoda (de no ser tan proletaria). Lo que sí está seguro es que como para tantos otros, la experiencia nicaragüense influyo en mis concepciones y en la urgencia de organizarse para cambiar este mundo. 25 años… en este lapso, la comunidad que siempre recordé, mantuvo un solo discurso: “No nos van a desalojar”. “No nos vamos a ir de aquí”. Este lapso de tiempo fue la “paciente impaciencia” que compartimos.

Desde la terminal de Matagalpa me indicaron que buses pasaban por Santa Josefina. Un taxista me lo confirmo y me dijo de esperarme en una esquina, que a las 11 saldría el camión.

Y así, seguí el camino del retorno…

Terminal de Matagalpa (Foto L. Sanchis, Agosto de 2014)